
Don Antonio Hernández Hermosilla tuvo sus primeras nociones de fútbol, sentado sobre una banqueta situada dentro del sillón de la peluquería de Pedro Pérez mientras éste le cortaba el cabello. Se inició en los infantiles del Pavía donde quedó subcampeón de España perdiendo en la final por 1-0 con el Barcelona tras haber eliminado a equipos de renombre. Al destacar y cumplir la edad Juvenil, fue fichado por el Valdivia donde estuvo tres temporadas hasta que, en Primera Regional, volvió a lucir la elástica roja y verde. Cuando llegó la hora de cumplir el Servicio Militar y, a las ordenes de un capitán que era directivo del Tabernas, jugó en ese Club hasta que, al licenciarse, volvió a “su” Pavía, donde jugó cuatro temporadas, hasta que , por un compromiso, ficha con el Adra CF por una temporada, con tan mala suerte, que sufre dos lesiones de consideración que le obligan a dejar el fútbol activo pasando a la faceta de entrenador consiguiendo, formando tandem con Juan Ojeda, el ascenso del Pavía, que militaba en primera Regional, a Regional Preferente. Desde ese puesto pasa a ser Secretario Técnico del Club, siendo nombrado entrenador del equipo aficionado el recordado Errazqui. Corre el año 1981 y se conmemora el Veinticinco aniversario del Club, cuando el Tabernas solicita del Pavía, la cesión de “Nono” para que los conduzca como entrenador en la liguilla de ascenso a Primera Regional, el club, como siempre ha sido, no duda en cederlo. Esa temporada “Nono” consigue ascender al Tabernas CF.
Tras ese logro se hace cargo de la primera plantilla del club varias temporadas hasta que, en otro alarde de colaboración con el fútbol provincial, la UD Pavía cede su categoría para que surja el Almería CF, donde “Nono” se encuadra en su staff técnico sin dejar de entrenar al Pavía al que nuevamente asciende a Preferente. También llevó a los juveniles a Liga Nacional.
Antonio, ha sido y es historia viva del Pavía por su entrega, por sus “desencuentros” y por su lucha por el continuo crecimiento del Club. Su delicada salud le obligó a dejar la primera línea, pero sigue aportando sus conocimientos, sus ideas, su voluntad desde cargos directivos, siempre con tranquilidad, con seriedad y poniendo, por encima de todo, su cariño a un club al que ayudo a crecer y con el que ha contribuido en su historia, en su presente y por el que seguirá luchando en el futuro.